Reforma de la Caja de Seguro Social (Panamá)

El pasado 1 de junio la Asamblea Nacional panameña aprobó en tercera votación, la reforma de la ley de la Caja de Seguro Social (CSS). En panamá, la CSS incluye las prestaciones por enfermedad y maternidad, prestaciones por vejez, invalidez y muerte, el programa de riesgos profesionales y el programa de administración y gestión.

No es mi intención aquí­ entrar en la discusión sobre la necesidad o no de la reforma o sobre si el sistema CSS está en una situación insostenible. Tan solo diré al respecto que los sistemas de seguridad social son una cuestión polí­tica y por tanto es una cuestión polí­tica decidir si los recursos del estado deben dedicarse a sanidad, pensiones, armamento o carreteras. Por lo tanto no se puede decir que no hay dinero para mantener la CSS, en todo caso, lo que no hay es voluntad polí­tica de mantenerla de la misma forma.

La reforma aprobada tiene los siguientes puntos principales:
1. La administración será más eficiente y más humana. Una bonita declaración de inteciones.
2. Un sistema de compras moderno, eficiente y expedito que garantice la continuidad de los servicios, la satisfacción del usuario y la inmediatez de la demanda. Los motivos que se esgrimieron para justificar la reforma de la CSS eran de tipo económico y no de mal funcionamiento, la cual cosa no justificaria la reforma del sistema de compras. Por otro lado, cualquier medida que favorezca un mejor servicio debe ser aplaudida, aunque para reformar el sistema de compras no es necesario, ni conveniente, utilizar una ley de tal calibre.
3. Los mecanismos para garantizar la meritocracia y una cultura de trabajo que fomente el estí­mulo y la motivación del trabajador donde la capacidad impera por encima de los intereses de turno y de gobierno. Tras eufemismos como meritocracia, cultura del trabajo, estí­mulo del trabajador… casi siempre se esconde una reducción del componente solidario del sistema de seguridad social, una ampliación de los años de cotización necesarios (de 15 se pasa a 25), un retraso de la edad de jubilación (65 años los hombres y 62 las mujeres). Es curioso ver el interés con que las reformas de pensiones intentan desvincular el sistema de pensiones del control polí­tico. Bajo las palabras “por encima de los interéses de gobierno y partidos”, se esconde sin duda alguna el interés de evitar que por ejemplo las clases populares puedan presionar a la clase polí­tica para que mejore las prestaciones, como si la caja de seguro social no fuese algo polí­tico… Además esta “independéncia” se convierte en la excusa perfecta para impulsar programas impopulares…
4. Los medicamentos de primera calidad y suficientes para que no exista la inconformidad del usuario, realizando un despacho oportuno de los mismos que permita una buena salud. Acaso no eran ya de primera calidad los medicamentos? Si no lo eran alguien tendrí­a que asumir responsabilidades polí­ticas. Como en el caso de la mejora del funcionamiento, esto no justifica una reforma de este calibre.
5. El Proyecto de Ley propone la autorización para diversificar el portafolio de inversiones de la entidad, siguiendo parámetros confiables de seguridad y rentabilidad, con el propósito de obtener mayor rendimiento en sus inversiones, toda vez que la legislación actual mantiene restricciones muy rí­gidas que no se lo permiten. Estas nuevas inversiones permitirán captar mayores recursos monetarios para que la entidad pueda hacerle frente a sus compromisos con los asegurados a largo plazo. La CSS podrá invertir en todo tipo de tí­tulos de renta fija (pública o privada, nacional o internacional), así­ como en titulos vinculados al mercado immobiliario (cédulas hipotecarias y demás). Todo esto con el objetivo de aumentar la rentabilidad de los activos de la CSS pero tiene que decirse que a medida que se relajan las restricciones para invertir buscando mayor rentabilidad también aumenta el riesgo de estas inversiones y no creo que a los trabajadores panameños les guste este riesgo.
6. El Proyecto de Ley también reconoce los modelos alternativos de retiro anticipado que han sido acogidos legalmente en el paí­s, lo mismo que aquellos que se puedan adoptar en el futuro, los cuales puedan contribuir a servir de complemento a las jubilaciones, pero a condición de que estos sean autofinaciables, es decir, que provean sus propias fuentes de sostenimiento y cobertura. En claro reconocimiento de los beneficios que suponen tales programas en la calidad de vida de los asegurados, el Proyecto de Ley hace una opción preferencial por los grupos de trabajadores menos favorecidos, que merman sus energí­as y dedican la vida entera al trabajo fragoroso, en condiciones especialmente difí­ciles, como es el caso de los trabajadores agrí­colas estacionales y los que, dentro del sector de la construcción, reciben bajas remuneraciones y que no están especializados en el oficio. Para estos casos, el Estado propone hacer un aporte inicial, con carácter fundacional, por la suma de veinte millones de balboas que servirá de complemento a los posibles aportes de tales trabajadores en los programas de retiro anticipado autofinanciables. A pesar de lo confuso del redactado, el estado apoyará la creación de planes de pensiones privados (entiendo que de tipo colectivo aunque no se especifica) para los colectivos menos favorecidos cuyo duro trabajo lleva a jubilarse antes de la edad pertinente. No seria mejor y más deseable que en vez de potenciar la adopción de un plan de pensiones privado para estos trabajadores el estado los incluyera en su propio sistema?
7. Dentro de las alternativas de fuentes de financiamiento y sostenibilidad del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte en el futuro, el Proyecto propone que el Estado transfiera a la Caja de Seguro Social, mediante concesión, la administración y explotación de las ví­as terrestres de comunicación dadas en concesión en el pasado y las que se den antes del año 2009, en los términos de cumplimiento de la Ley 5 de 15 de abril de 1988, y que por estipulación de los respectivos contratos, deban pasar a manos del Estado panameño. Se trata de una alternativa de financiamiento que, aunque reconocemos es a largo plazo, tendrá indudablemente un elevado impacto en el sostenimiento del mencionado programa i que implicará a fin de cuentas, una renuncia anticipada de ingresos del Gobierno Central en clara muestra de un auténtico compromiso de las preséntes generaciones con las futuras generaciones de panameños. Esta es sin duda alguna la estupidez más grande de esta reforma. Alguien me puede explicar que relación tienen los gastos de la CSS con los ingresos de explotación de las ví­as terrestres de comunicación (autopistas y ferrocarriles)? Y que garantí­ hay que evolucionen de manera acorde? Y si aceptásemos que esto fuése una buena idea, porquè solo las “ví­as terrestres de comunicación”, porquè no las marí­timas que incluirí­a el Canal de panamá? Mucho me temo que con esta disposición lo único que se pretende es mantener bajo el gasto de la CSS y sacarlo del debate polí­tico como si destinar a la CSS los ingresos de explotación de las vias terrestres de comunicación no fuera una opción polí­tica!
8. Aumento del bono anual a los jubilados de 50.00 balboas a partir del 1 de diciembre de 2005. Una subida de prestaciones es siempre algo que aplaudir, aunque no lo es tanto que esta subida (y otras contempladas para el 2010) no mantengan ningún tipo de relación con la evolución del coste de la vida o de los salarios, por lo que es muy posible que a largo plazo los pensionistas pierdan poder adquisitivo a pesar de estas subidas.
9. Inclusión de los pensionados por incapacidad absoluta permanente que mueren por cauas distintas a la enfermedad o accidente laboral que los invalidó, para que puedan generar derecho a sus sobrevivientes en IVM. Es de aplaudir que se subsane una injsutí­cia como esta, si bien, las pensiones a supervivientes distan mucho de ser suficientes para poder llevar una vida con dignidad (50% de la prestación en caso de viudez por un plazo de 5 años y de un 20% hasta los 18 años en caso de orfandad, en el caso de orfandad de ambos padres se aumenta el monto al 50% de la pensión).
10. Nuevas disposiciones para determinar el grado de invalidez y, por tanto, el monto de la pensión. Esta medida trata de evitar, o por lo menos disminuir, los casos de falsas invalideces. Siempre es de destacar positivamente la lucha contra el fraude. Sin embargo, esto tendrí­a que ir acompañado de una reflexión sobre el porque de esta demanda excesiva de pensiones de invalidez.
11. El Gobierno aportará hasta 60 millones de balboas al programa de enfermedad y maternidad y 20 millones al programa de jubilaciones anticipadas. Una vez más vemos como el gobierno intenta limitar su aportación y su responsabilidad a un programa que deberí­a garantir. Que pasa si los 60 millones de balboas no son suficientes? Me da la impresión que limitando los ingresos de la CSS por parte del estado se pretende provocar una situación insostenible a medio plazo para entonces privatizar total o parcialmente el sistema.
12. El sistema nacional de salud es una necesidad para planear y articular en forma eficaz y con calidez humana, los recursos económicos, sus instalaciones, y la demanda de la comunidad en forma efectiva respetando la autonomí­a de la Caja de Seguro Social y así­ facilitar el funcionamiento y satisfacer las necesidades de los usuarios. Una vez más se insiste conla autonomí­a e independencia de la CSS.
13. Los cambios paramétricos serán dentro del marco de la gradualidad en procesos de hasta diez años. Mientras tanto, los costes de la transición seran sufragados por una CSS que no contará con todos los mecanismos de ingresos que prevé esta ley.

Se ha discutido mucho sobre si esta reforma supone una privatización encubierta o almenos un primer paso hacia la privatización del sistema. Quizás la señal que más me preocupa en este aspecto es la actitud del sector financiero panameño que a pesar de aplaudir la dirección de reforma la considera insuficiente! A pesar que el sistema continua siendo í­ntegramente público, el menor control polí­tico, y por tanto democrático, sobre la CSS y la flexibilización de los criterios de inversión, situan el sistema de la CSS cada vez más cerca de la privatización completa.

Documentos:
Proyecto de ley CSS (pdf)
Texto í­ntegro de la ley 17/2005 (pdf)
Texto í­ntegro de la ley 17/2005 (html)
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