Reforma de las pensiones: más de lo mismo

El Ministerio de Trabajo ha desmentido que se haya llegado a un acuerdo, aunque “van por buen camino”.

Tu argumento de que no habrá suficientes trabajadores en activo para sostener a tantos jubilados es erróneo. Lo importante para la sostenibilidad del sistema no es cuantos trabajadores y cuantos pensionistas hay si no lo que ingresa y gasta la Seguridad Social.

Por el lado de los gastos los dos factores clave son la cantidad de pensionistas y la cuantí­a de las pensiones. Es evidente que el número de pensionistas aumentará en un futuro y que los pensionistas cada vez, afortunadamente, viven más años. Sin embargo, el hecho que los incrementos de las pensiones estén vinculados al IPC (siempre menor que la inflación real) y el descenso de los salarios reales que se viene produciendo en las últimas décadas actúan como freno del gasto.

Por el lado de los ingresos, lo importante no es la cantidad de población potencialmente activa (entre 16 y 65 años) si no la población afiliada a la Seguridad Social y el importe de las cotizaciones sociales. España está a la cola de Europa en cuanto a la tasa de ocupación (especialmente la femenina). La tasa de desempleo también deja mucho margen para la mejora y a demás no podemos olvidar la población que trabaja en la economí­a sumergida y que por tanto no aporta a la Seguridad Social. En cuanto a las cotizaciones estas dependen de los salarios, con lo que hacer polí­ticas que promuevan un empleo estable y de calidad mejorarí­an mucho más los ingresos de la Seguridad Social.

Lamentablemente, para este gobierno (y los anteriores) las polí­ticas de empleo se limitan a incentivar la ocupación reduciendo costes laborales (entiéndase, las cuotas que pagan las empresas a la Seguridad Social) con lo que se está desperdiciando la oportunidad del crecimiento que está experimentando España en los últimos años para aumentar las arcas de la Seguridad Social…

Además no debemos olvidar que actualmente la Seguridad Social presenta un claro superávit. De hecho en los últimos 25 años solo ha presentado un ligero déficit en 3 ejercicios. Si embargo los gobiernos de turno, en vez de ahorrar ese dinero (olvidando que el dinero no era suyo si no de los trabajadores españoles) lo utilizaron para hacer cuadrar sus cuentas… Por no hablar del “escándalo” de los complementos de mí­nimos de las pensiones, que ya en los Pactos de Toledo, con el acuerdo de todas las fuerzas polí­ticas, patronal y sindicatos, se acordó que debí­an financiarse ví­a presupuestos y que todaví­a 10 años más tarde sigue financiándolas la Seguridad Social.

En fin, que el sistema si es sostenible, si se utilizan los instrumentos que el mismo prevé y si no se hacen trampas.

Por otro lado, los sistemas de pensiones de capitalización, tampoco son la solución a todos los problemas y también pueden presentar problemas por causas demográficas. Dejando de lado el aumento del riesgo intrí­nseco en los activos financieros (los que predominan en los fondos de pensiones), la jubilación “masiva” de una generación podrí­a provocar un exceso de oferta de tí­tulos, que harí­a bajar los precios, que harí­a que la gente vendiese más tí­tulos para asegurarse la pensión y así­ podrí­amos entrar en una espiral de crisis financiera.