A largo plazo el capitalismo es incompatible con el pleno empleo, porque éste refuerza el poder sindical y del trabajo, cuestionando tanto las relaciones de jerarquí­a y la disciplina de fábrica como la distribución del ingreso, reduciendo en suma la libertad del capital.

— M. Kalecki – “Aspectos polí­ticos del pleno empleo” (1943)