lo que el fracaso del proyecto soviético se ofreció como prueba de la inexistencia de alternativas al capitalismo, cuando lo que de verdad demostró es que no cabe construir sociedades que se pretendan alternativas al capitalismo siguiendo las mismas metas y la misma senda del desarrollo económico que este sistema habí­a propuesto.

— J. M. Naredo – Raí­ces económicas del deterioro ecológico y social: más allá de los dogmas (2007)