De una vez por todas quiero señalar aquí­ que por economí­a polí­tica clásica entiendo aquella economí­a que, desde los tiempos de W.Petty ha investigado la relaciones reales de producción en la sociedad burguesa, en oposición a la economí­a vulgar, que trata sólo con las apariendias, rumiando sin cesar sobre materiales proporcionados de antiguo por la economí­a cientí­fica, donde busca explicaciones plausibles para los fenómenos más obstrusos, para el uso cotidiano de la burguesí­a. Pero, por el resto, se limita a sí­ misma a sistematizar de forma pedante y a proclamar como verdades eternas, ideas triviales que mantiene la autocomplaciente burguesí­a en relación a su propio mundo, que es para ellos el mejor de todos los mundos posibles.

K. Marx – El capital, Vol. 1, p.81.