“Buscar en el aumento del desempleo entre los jóvenes europeos o en la incomprensión de la clase polí­tica hacia estos sectores juveniles la raí­z de un vandalismo inaceptable sólo ayuda a legitimar la violencia”. (La Razón)

Dicho de otro modo: encontrar causas coherentes para lo que sucede es peligroso. La imagen del antisistema sediento de sangre, surgido de no se sabe dónde, puede ser terrorí­fica, pero en el fondo es más tranquilizadora. Evita, después de todo, que los prosistema se pregunten si algo puede estar fallando.

Diagonal