Ilurion 04/05/2013 – Karl Marx (I)

Aquest dissabte a Ilurion hem parlat de Marx i del marxisme. Aquí teniu l’audio i les meves notes de la secció.

Marx és sense cap mena de dubte un dels personatge més influents, no ja del S.XIX, si no sobretot del S.XX. En el seu nom s’han fet gairebé totes les revoluions político-socials des de finals del S.XIX. I en el seu nom es dugueren a terme també barbaries com l’Stalinisme. I contra la seva doctrina s’han aixecat gairebé tots els moviments reaccionaris dels darrers 150 anys.

Molts intenten culpar a Marx de la tragèdia de l’stalinisme i el fracàs de l’anomenat “socialisme real”. Fernández Buey fa en aquest punt una comparació interessant, “seria com si consideréssim a Jesús de Natzaret culpable de tots els crims que s’han comès en nom del cristianisme”.

I és que, com digué Bertol Brecht, paradoxalment, “s’ha escrit tant de Marx que ha acabat essent un perfecte desconegut!”

Des d’aquí, per tant animem a que tothom llegeixi els textos de Marx, per a poder coneixer-lo de primera mà.

De totes maneres, si algú vol conèixer Marx sense llegir-lo directament, recomanem les obres de dos autors que ens han deixat recentment:

  • F. Fernández Buey; Marx (sin ismos), El Viejo Topo, 1998.
  • E. Hosbawm; Cómo cambiar el mundo, Marx y el marxismo 1840-2011, Crítica, 2011.

És possible parlar de Marx sense parlar de marxisme? No només és possible si no que és altament necessari. Marx fou per damunt de tot un estudiós de la societat del seu temps, un estudiós i un crític del capitalisme. Quan el llegim ens adonem que moltes de les seves observacions continuen sent vàlides uns 150 anys després.

Marx fou també un defensor del socialisme, però a diferència d’altres socialistes de la primera meitat del S.XIX, Marx arribà a la convicció de la necessitat d’una societat socialista a partir de l’anàlisi “científic” del capitalisme i les seves contradiccions. Recordem que Engels va acunyar el terme “socialistes utòpics” per referir-se, amb un cert to despectiu, tot s’ha de dir, a aquells precursos del socialisme que ho feien sense partir de les contradiccions del capitalisme.

Al cap i a la fi, l’obra més important de Marx no es titula El Comunisme ni El Socialisme. La seva obra més destacada és El Capital. I en aquest llibre s’hi troba una descripció, una explicació i teorització de com funciona el sistema socioeconòmic en el que va viure ell i en el que vivim avui en dia, el capitalisme.

En paraules de Fernandez Buey:

“En su obra principal Marx pretendía hacer demasiadas cosas como para que éstas cupieran en un solo libro. Quería, desde luego, desvelar el misterio del capital. Quería establecer las leyes por las que se ha regido y se rige la evolución del modo capitalista de producción. Y, concretando más, quería analizar la conversión del dinero en capital. Quería mostrar el proceso por el cual los valores se transforman en precios. Quería dilucidar qué es realmente la plusvalía y poner de manifiesto las diferentes formas de la misma. Quería analizar el proceso de circulación del capital.

Pero no quería quedarse en la exposición del análisis teórico de estos conceptos. Quería también hacer historia: historia del capitalismo en acto e historia de las doctrinas económicas. Quería mostrar cómo se ha producido la acumulación originaria de capital y cómo se ha pasado de la época de las manufacturas a la época de la gran industria. Quería hacer historia del colonialismo. Quería hacer historia de la división del trabajo. Quería hacer historia del conflicto entre capital y trabajo: historia de la legislación e historia de las luchas en torno a la reducción de la jornada de trabajo. Quería hacer historia de las formas de Estado en relación con los conflictos sociales.

Pero tampoco quería quedarse en la historia meramente descriptiva de lo acontecido, ni en el plano práctico ni en el plano teórico. Quería demostrar por qué estos conflictos han de conducir a un nuevo modo de producir y de vivir. Quería demostrar por qué esta nueva forma de producir y de vivir no necesitaría ya un Estado represivo sino sólo la administración regulada de los bienes en función de las necesidades sociales. Quería criticar con detalle y documentalmente el método y las categorías de los economistas que le precedieron, sobre todo en lo que hace a la formulación del concepto de plusvalía. Y, además, quería enlazar, en su exposición, todo eso con su anterior crítica de la alienación del trabajo, una forma arquitectónica. Quería coronar la cosa con una teoría de la historia y una filosofía política alternativas. Y como quería tanto, sólo pudo dejar un libro hecho (el libro primero de El Capital), un programa de investigación monumental para los por nacer y un montón de “materiales” (más o menos en bruto) para tanta querencia.”

[…]

La obra principal de Marx analiza el capitalismo como un sistema basado en la separación entre trabajo y medios de producción, separación que funda otra división: la que existe entre una clase de capitalistas propietarios y una clase de trabajadores que no tienen nada. El capitalismo es, pues, un sistema constituido por clases en conflicto y no (o no sólo) por un mercado entendido como palestra libre para la contratación en la que los individuos afirman las propias preferencias y defienden los propios intereses. Pero, puesto que este sistema social basado en la separación de capital y trabajo perdura históricamente, hay que descubrir las reglas de su supervivencia, las verdaderas condiciones del equilibrio del sistema económico. Esta es la razón por la que no es suficiente ni conveniente quedarse en la denuncia del sistema en términos morales (“la propiedad es un robo”, “la mercantilización es un escándalo”, “la expansión del dinero es la liquidación de los sentimientos y de la sensibilidad”). De lo que se trata, para Marx, es de explicar racionalmente las condiciones de reproducción del sistema.

El concepto clave para explicar el tipo de intercambio entre capital y trabajo que sirve de base a la producción capitalista es el de plusvalía. […] Plusvalía es, por tanto, la diferencia entre el dinero desembolsado por el capitalista para adquirir medios de producción y el dinero obtenido al final de este proceso. Es el tiempo de trabajo suplementario del obrero, que vende su fuerza de trabajo, lo que, en última instancia, crea ese valor excedente. Dado que el obrero pertenece a una clase de hombres que no dispone de otra mercancía que vender su fuerza de trabajo, el capitalista puede apropiarse de este excedente en condiciones de igualdad jurídica. Formalmente, no se trata de un “robo” sino de una relación entre iguales. Pero la cuota de plusvalía es variable. Dependerá de la proporción en que la jornada de trabajo se prolongue más allá del tiempo durante el cual el obrero, con su trabajo, se limita a reproducir el valor de su fuerza de trabajo o a reponer su salario [OME 40, 235-236].

Marx distingue, de todas formas, entre plusvalía absoluta y plusvalía relativa. Llama plusvalía absoluta a la producción mediante la prolongación de la jornada de trabajo. Pero esto, dado el conflicto entre capital y trabajo, no siempre es posible. Plusvalía relativa es, en cambio, el excedente obtenido mediante la abreviación del tiempo de trabajo necesario y la alteración correspondiente de la razón cuantitativa entre los elementos de la jornada de trabajo. En este caso el capital tiene que subvertir las condiciones técnicas y sociales del proceso de producción, o sea, el modo de producción mismo, para aumentar la fuerza productiva del trabajo, rebajar el valor de la fuerza de trabajo y abreviar así la parte de la jornada de trabajo necesaria para la reproducción de ese valor [OME 40, 340-346].

El proceso económico capitalista en su conjunto aparece como un circuito monetario comprensible en los términos siguientes, que tomo del economista italiano Augusto Graziani: 1º) Sin medios de producción los trabajadores no pueden poner en marcha actividad productiva alguna; 2º) Por su parte, las empresas, sólo pueden hacerlo después de haber adquirido fuerza de trabajo, para lo cual necesitan una financiación monetaria precedente del sector bancario que reintegrarán cuando, habiendo vendido las mercancías producidas, entran en posesión del equivalente en moneda; pero 3º) La moneda no es un simple intermediario del intercambio introducida como perfeccionamiento técnico del mismo; la moneda es, en el capitalismo, el capital inicial de que se vale el empresario para adquirir fuerza de trabajo; por consiguiente, la moneda –en tanto que capital–, o la circulación monetaria, no sólo agiliza el intercambio y las relaciones comerciales, sino que cumple la función de poner en relación a la clase de los capitalistas con la clase de los trabajadores.

La definición del proceso económico como circuito monetario permite también analizar el fenómeno de las crisis como paralización o detención de aquel mismo circuito. Nada garantiza, en efecto, que en el curso del proceso económico las rentas monetarias percibidas sean gastadas enteramente. De modo que cuando, por razones varias, la riqueza monetaria deja de fluir, el circuito se para y se produce una crisis. La crisis se manifiesta en seguida mediante la presencia de mercancías producidas y no vendidas. Si la crisis se prolonga, el volumen de producción acaba adaptándose al nivel de la demanda y el fenómeno de las mercancías no vendidas desaparece. Pero al llegar a cierto punto la crisis se manifiesta sólo en el mercado de trabajo en forma de desocupación.

De acuerdo con esta reconstrucción de la teoría marxiana del proceso económico como circuito monetario, y a diferencia de lo que postulan otras teorías económicas, la desocupación sólo desaparece cuando los empresarios deciden ponerle fin volviendo a poner en movimiento el proceso productivo. De donde se sigue la posibilidad (tantas veces realizada) de un uso capitalista de lo que llamamos crisis económicas.”

Francisco Fernández Buey, Marx (sin ismos), Ed. Viejo Topo, pàg. 184-188.

És vigent marxisme avui? En primer lloc cal destacar que el que feu Marx fou principalment definir un mètode d’anàlisi del capitalisme. Per tant, en tant que mètode d’anàlisi no pot tenir una data de caducitat si no que la validesa del mètode vindrà determinada en tant que ens serveixi per entendere la realitat en la que vivim.

Entre altres Marx ens ha deixat els següents conceptes que ens ajuden a entendre la nostra societat:

  • El fetitxisme de la mercaderia: en el capitalisme atribuim valor i característiques a les mercaderies i això no ens deixa veure que darrere de les mercaderies hi ha relacions socials.
  • La teoria del valor-treball: Marx, podriem dir que completa la teoria ja esbossada per Ricardo, que ens diu que en el capitalisme la font del valor és el treball humà. P. ex: el valor que te un litre de benzina és un reflex de tot el treball que hi ha incorporat per muntar una plataforma submarina i extreure el petroli del fons del Mar del Nord, portar-lo fins a una refineria, convertir-lo en benzina i portar-lo fins a la benzinera.
  • El conflicte de classes: la societat està dividida principalment en dues classes socials, aquells que poseeisen la propietat dels mitjans de producció i aquells que només poseeixen la seva força de treball.
  • La plusvàlua: el valor del treball excedent més enllà del necessari per a reproduir la força de treball. També se’l sol anomenar treball no pagat i és la font del benefici empresarial. L’existència d’aquest treball no pagat és el que ens permet parlar d’explotació en el treball ja que hi ha una part del valor generat en la jornada laboral que és apropiat per al capitalista.
  • L’alineació: el fet que el fruit del treball no li pertany al treballador. De fet, aquest no té cap mena de control ni sobre el producte ni sobre el procés productiu (què, com, quant o on es produeix?).
  • L’exercit de reserva: el fet que la part de la població que ha estat expulsada del mercat de treball (aturats) té un paper crucial en l’organització capitalista del treball, la fixació dels salaris, etc.

Però sobretot, avui en dia hi ha un element és especialment rellevant avui en dia és el fet que el marxisme és l’única teoria econòmica que te una teoria de les crisis endògena, és a dir, que les crisis són provocades per causes internes al funcionament de la societat capitalista i no per causes externes. Les crisis no són accidents si no que compleixen una funció en el capitalisme. Hi ha autors que les han anomenat que les crisis són “la font de l’eterna joventut” del capitalisme ja que les crisis, que són fruit de les contradiccions fel funcionament de la societat capitalista serveixen per destruir, concentrar i centralitzar capitals. D’altra banda però, això també vol dir que mentre hi hagi capitalisme hi haurà crisis, és a dir, que en el capitalisme no es poden eliminar les crisis. En el millor dels casos, citant a D. Harvey, només es poden desplaçar en el temps i l’espai.

Per saber-ne més:
– F. Fernández Buey; Marx (sin ismos), El Viejo Topo, 1998.
– E. Hosbawm; Cómo cambiar el mundo, Marx y el marxismo 1840-2011, Crítica, 2011.
– Seminari d’economia crítica Taifa (2009). Apuntes teóricos para entender la crisis. http://informes.seminaritaifa.org/informe-06/
– K. Marx; El Capital
– D. Harvey; A Companion to Marx’s Capital, Verso, 2010
– Reading Marx’s Capital with David Harvey http://davidharvey.org/reading-capital/