Ilurion 08/11/2014 – La URSS: de la revolució d’octubre a la 2a Guerra Mundial (1917 – 1945)

Ivoox

La propiedad en la Unión Soviética

Según el economista ruso Bogolepov (1937) los dos fundamentos de la economía soviética eran la “propiedad del Estado”, patrimonio de todo el pueblo, (tierra, subsuelo, aguas, bosques, fábricas, transportes, bancos, empresas agrícolas del Estado) y la propiedad cooperativa (empresas cooperativas de producción agrícola, de comercio, de consumo y de artesanía). Además de la propiedad social, la Constitución de 1936 permitía la pequeña hacienda privada de los campesinos y artesanos individuales, basada en el trabajo personal y que excluía la explotación del trabajo ajeno. También se mantenía el derecho de los ciudadanos a la propiedad personal de los ingresos y ahorros procedentes de su trabajo, o por ejemplo el derecho de herencia de la propiedad personal de los ciudadanos.

El modelo fue evolucionando. La Nueva Política Económica (1921 – 1928) propuesta por Lenin fue permisiva con la iniciativa privada del comercio y la producción agraria. Los planes quinquenales iniciales impulsados por Stalin llevaron a cabo la colectivización forzada de las granjas. Esta colectivización se hizo mediante un proceso violento y diferente al de “nacionalización” por decreto, ya que las granjas privadas pasaron a ser granjas de explotación colectiva (koljós) y granjas de explotación estatal (sovjós).

La planificación centralizada

La Unión Soviética desarrolló una estructura planificadora socialista centralizada, en que la dirección central orientaba la producción. La centralización de la economía en base a la planificación estatal obedece a un desarrollo de los planteamientos del “centralismo democrático” defendido por los bolcheviques. Bettelheim (1971) describe los órganos de planificación soviética:

  • Gosplan: Los trabajos de planificación se realizaban desde la Comisión Central del Plan Estatal (Gosplan) que también controlaba su ejecución. En cada república soviética había un Gosplan pero subordinado jerárquicamente al Gosplan central de la URSS que recibía el apoyo de diferentes organismos para la elaboración de los planes como la Dirección Central Estadística.
  • Secciones de Planificación: La misión de estas secciones era la de concretar el plan del Gosplan y velar por la coordinación técnica y económica. Las secciones más importantes eran las adjuntas a los Ministerios y así, por ejemplo, el del Ministerio de Transportes sería el Transplan.
  • Los Gorplan, Raiplan y Oblplan: A nivel territorial existían organismos de planificación dependiente de la administración de las ciudades de más de 20.000 habitantes (Gorplan), los distritos (Raiplan) y de las regiones (Oblplan). Estos organismos tenían la responsabilidad de elaborar un plan económico, social y cultural. Así, por ejemplo, un organismo de planificación como el Oblplan debería ponerse de acuerdo con un organismo de planificación económica de su territorio.
  • Las células de planificación: Cada empresa tenía un organismo encargado de elaborar su plan de trabajo donde debía concretar el plan recibido desde arriba en base a las directivas centrales.

Las fases de elaboración de los planes, descritas por el propio Bettelheim (1971), establecían que:

  1. el Comité Central del Partido Comunista y el Gobierno definían directivas a aplicar en el próximo período. Estas directivas habían de tener en cuenta la situación material y política de la URSS y los objetivos a alcanzar. Las directivas determinaban el volumen de inversiones, el ritmo relativo de aumento de la producción de bienes de consumo y medios de producción, aspectos generales de la política de precios y salarios o de la política de distribución.
  2. El Consejo de Ministros ratificaba las directivas y se transmitían al Gosplan de la URSS y al Consejo de Ministros de las Repúblicas. Éstos, después de adaptarlos a las condiciones materiales y políticas de su circunscripción, las transmitían a los Comités ejecutivos de las regiones que componían cada República y a cada Gosplan correspondiente. A escala regional, se realizaba la misma transmisión de las directivas en los Gorplan, Raiplan y Oblplan, una vez adaptadas a su realidad cercana, así continuaba la transmisión hasta las unidades territoriales de base.
  3. Las empresas elaboraban un proyecto propio en base al proyecto recibido. La elaboración la realizaba la célula de planificación de la empresa a raíz de la discusión y comentarios con los representantes de los trabajadores/as, la dirección técnica y los representantes del Partido y del Sindicato.

Breve resumen de los planes quinquenales rusos.

Como explica Mijail Bor, el primer plan quinquenal, aprobado en 1929, especificaba asignaciones para todos los sectores de la economía y para la fuerza de trabajo, comercio, desarrollo cultural y finanzas. Uno de los grandes méritos de este plan fue la elaboración de un programa definitivo con un reparto de asignaciones de producción y construcción para cada año. El primer plan daba hitos anuales para el crecimiento del producto total de la industria y la agricultura, construcciones nuevas, crecimiento del ingreso nacional e inversiones de capital en todos los sectores y el presupuesto. Indicaba también el grado de celeridad de desarrollo de los diferentes sectores, asegurando la coordinación de las diferentes partes de la reproducción social (producción y distribución, acumulación y consumo). El segundo plan quinquenal (1933 – 1938) utilizó más extensamente el sistema de coordinación para balances y sobre todo participaron trabajadores/as, técnicos e ingenieros que ayudaron a profundizar las potencialidades internas de las empresas. Si el primer Plan cubría 50 ramas industriales, el segundo cubrió 120 ramas y obtuvo excelentes resultados. Con este plan se crearon las bases del proceso de industrialización ruso y que ha dado lugar a la justificación del estalinismo por parte de diferentes autores. El tercer plan quinquenal nacional de desarrollo económico (1939 – 1942) se vio cortado por la invasión nazi en el verano de 1941. Así el total de las fuerzas y recursos del país se concentraron en vencer al enemigo. Los planes económicos de guerra de 1942, 1943 y 1944 fueron de gran importancia en el cambio de las fuerzas productivas de las áreas orientales, restaurando y expandiendo la producción, especialmente de armamento. A medida que se iban liberando territorios soviéticos se preparaban planes de restauración y desarrollo de industrias de hierro, cobre, carbón, petróleo y energía eléctrica. Después de la Segunda Guerra Mundial se redactó el cuarto (1946 – 1959) y el quinto (1951 – 1955) plan quinquenal. Fueron los años de la reconstrucción donde Stalin prometió que Rusia se convertiría en la principal potencia del mundo. En 1953 Stalin murió y Jruchov se convirtió en el Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética (1953 – 1964).

La planificación de la producción y la distribución en la URSS

Como indica Bettelheim (1971), no hay suficiente en que un organismo cualquiera, dotado de poderes suficientes, elabore un plan de producción y lo haga respetar para que exista un equilibrio entre producción y consumo. Se requiere también que este organismo (si se supone que la distribución de los productos no es gratuita) tenga la posibilidad de hacer atribuir a los consumidores y a las empresas, los medios de pago necesarios para que puedan adquirir la producción obtenida. Para que se adapte la producción a las necesidades sociales, y por tanto, al consumo, se requiere que el organismo de planificación sea capaz de elaborar y hacer aplicar, no sólo el plan de producción, sino también el plan de distribución, entendiendo por éste, no la repartición de los productos, sino la de la Renta Nacional. Sólo con esta condición habrá la seguridad de realizar un equilibrio racional entre producción y consumo. La necesidad de establecer una estrecha relación entre el plan de producción y el plan de distribución, significa que los directores de las empresas englobadas en el plan dejan de decidir lo que producen o no, y en qué cantidad, lo que significa también que las decisiones relativas a la contratación del personal y los salarios que se les debe pagar, el ritmo de las inversiones, entre otros, deben tomarse según los términos del plan. La fijación de los precios debe depender de la autoridad encargada del trabajo de planificación. Por lo tanto se produce para el consumo y no para el beneficio.

Por lo tanto, el Estado en la Unión Soviética utilizaba un sistema integrado a nivel nacional de transacciones y de reglas de decisión para efectuar esas tareas económicas de asignación de recursos y determinación de la renta. El sistema soviético centralizaba casi todas las decisiones de producción, inversión e innovación. Las instituciones económicas y los instrumentos políticos de los soviets estaban especialmente ideados para facilitar la consecución de las metas de producción fijadas por la decisión central. Tanto las materias primas como los productos resultantes tenían los precios fijados por las agencias superiores del plan, no por la empresa productora, y así el plano físico, el cuantitativo, se traduce en cifras monetarias que permiten efectuar el cálculo de los costes y las necesidades financieras para lograr el producto programado.

En la Constitución soviética de 1936 se recoge el principio de distribución del socialismo “De cada uno, según su capacidad, a cada cual, según su trabajo” y se consideraba que el trabajo era, en la URSS, una obligación y una causa de honor de cada ciudadano apto para el mismo, de acuerdo con el principio de “quien no trabaja, no come”. La distribución individual de la renta, por tanto, se realizaba en función de las remuneraciones (salariales y otras) asignadas a los trabajadores.

La organización política de la sociedad. El poder y la toma colectiva de decisiones

Después de la revolución bolchevique, el establecimiento de las bases económicas y sociales para el desarrollo del socialismo se reflejó por ejemplo en la organización política basada en los soviets y no la democracia representativa multipartidista. Así, en el período soviético se redactaron diferentes constituciones que rigieron políticamente (1918, 1924, 1936 y 1977). La Constitución Soviética de 1936 (o la Constitución de Stalin) fue la de una vigencia más larga y con mayor impacto en otros países socialistas. A pesar de hacer importantes cambios con las dos constituciones anteriores, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se definía como un Estado socialista de obreros y campesinos donde los Soviets de diputados de los trabajadores eran la base política. Al mismo tiempo, la vida económica de la URSS se determinaba y dirigía por el plan estatal de economía nacional, que tenía como finalidad: aumentar la riqueza social, elevar continuamente el nivel material y cultural de los trabajadores/as, fortalecer la independencia de la URSS y hacer crecer su capacidad defensiva. Según la Constitución de Stalin, en la URSS, todo el poder pertenecía a los trabajadores de la ciudad y el campo, representados por Soviets de diputados de los trabajadores. Los soviets de diputados de los trabajadores dirigían la labor de los órganos administrativos de los que dependían, aseguraban el orden público, el cumplimiento de las leyes, la protección de los derechos de los ciudadanos, dirigían la actividad económica y cultural local y determinan el presupuesto local. Los órganos ejecutivos y administrativos de los soviets de diputados de los trabajadores eran los Comités Ejecutivos, elegidos por los soviets y compuestos por el presidente, los vicepresidentes, el secretario y los vocales. Los órganos ejecutivos de los soviets de diputados de los trabajadores rendían cuenta directamente de su gestión tanto al Soviet de diputados de los trabajadores que les habían elegido, como al órgano ejecutivo del Soviet de diputados de los trabajadores inmediatamente superior.

En la URSS existía un sistema electoral donde todos los soviets de diputados de los trabajadores (el Soviet Supremo de la URSS, los Soviets Supremos de las Repúblicas Federadas, los Soviets de Territorio y de Región, los Soviets Supremos de las Repúblicas Autónomas, los Soviets de las Regiones autónomas y de las comarcas, de los distritos, ciudades y localidades rurales) eran elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto. Que las elecciones de diputados se hicieran por sufragio igual, quería decir, formalmente, que cada ciudadano tenía un voto y todos los ciudadanos participaban en las elecciones sobre bases iguales. Las mujeres tenían el mismo derecho que los hombres de elegir y ser elegidas. En las elecciones, los candidatos se presentaban por circunscripciones electorales. Tenían derecho a presentar candidatos, las organizaciones sociales y las asociaciones de los trabajadores: las organizaciones del Partido Comunista, los sindicatos, las cooperativas, las organizaciones juveniles y las sociedades culturales. Al mismo tiempo, todo diputado estaba obligado a rendir cuenta a los electores de su labor y de la del Soviet de diputados de los trabajadores, y podía ser revocado en todo momento, por decisión de la mayoría de los electores, de acuerdo con el procedimiento previsto por la ley.

Así pues, el Estado soviético era, formalmente, la organización política y administrativa de la clase obrera y de toda la sociedad. Al frente de ésta, se encontraba la vanguardia, el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), quien se encargó de que los medios de producción pasaran a manos del pueblo mediante la abolición de la propiedad privada y un sistema económico planificado. Pero, está claro, que existen diferentes interpretaciones sobre la naturaleza y evolución de la URSS. Como considera Carlos Taibo (1999), la revolución bolchevique abrió el camino a un régimen de estatalización o nacionalización de la riqueza, pero no a la “socialización” entendida como una transformación efectiva de las relaciones económicas, con el establecimiento de una propiedad colectiva – social, en el sentido de un poder real de los productores inmediatos para decidir y disponer colectivamente las condiciones y los productos de su trabajo. La mayoría de la población no dispuso, en ningún momento, de un poder real de decisión sobre el destino que debía darse al aparato productivo (con la excepción de los primeros años del período bolchevique).

Font: TAIFA09: El debat sobre les alternatives